jueves, 24 de noviembre de 2016

HACIENDO UNA FOTOGRAFÍA EN ALTA VELOCIDAD CON REFLEJOS




En esta nueva entrada vamos a explicar todos los pasos necesarios que seguimos hasta la realización final de la foto que mostramos. Muchas veces poder conseguir una imagen casi mágica llena de fantasía y sensibilidad, pero sin realizar ningún retoque que la cambie de cómo fue fotografiada, y además con el valor añadido de que todos los animales que en ella salgan estén en completa libertad, es un trabajo complejo pero no imposible.

Paso a paso os explicaremos este proceso, descubriendo algunos de nuestros secretos para que todos los podáis aplicar.

Todo comienza con la instalación de un bebedero rectangular de grandes dimensiones. Lo aconsejable es que sea de unos tres o cuatro metros de largo por lo menos y más de un metro de ancho. Debe estar pintado de verde o utilizar un plástico verde oscuro para recubrir todo su fondo. Con unos diez centímetros de profundidad será suficiente. El extremo más opuesto debe quedar al ras del nivel del agua, y el borde del mismo pintado también de verde.

Detrás de este bebedero se coloca un fondo artificial bastante grande. En nuestro caso un gran trozo de moqueta verde pintada dándola diferentes tonos de verde, algo de amarillo suave y marrón muy suave. Las dimensiones deben ser grandes, suficientes para reflejar el color verde sobre el agua. Dos metros por dos cincuenta o tres metros estará bien. Se debe probar la distancia a la que se coloca y ajustarla al bebedero construido.

En el centro del bebedero se coloca una isleta decorativa formada por piedras o troncos. Nosotros hemos elegido algunos muy bonitos poblados por musgos. Estas piezas se sujetan con tornillos y ángulos a una pequeña base de madera que se puede sujetar bien en el fondo del bebedero colocando algunos pesos encima. Así no flotará el conjunto si usamos pequeños troncos y se puede colocar con precisión donde queramos. Disimulado en este conjunto decorativo se oculta algo de comida: manteca, semillas, cacahuetes y tenebrios, es lo que nosotros usamos. Es evidente que a los pájaros habrá que habituarlos semanas antes a que se alimenten en este punto antes de decidirse a realizar las sesiones fotográficas.

Para iluminar el conjunto procederemos a utilizar cinco flashes. El sitio debe estar en sombra para evitar que la luz solar nos cree molestos halos alrededor de los contornos de las aves. En nuestra foto se ve como debido a algo de luz filtrada a través de las ramas de los árboles, los bordes de las alas muestran un halo ligero, que no nos ha parecido antiestético en este caso.


Usamos dos flashes para la escena y las aves, dos para el fondo y un último flash para el destello decorativo también sobre el fondo. Podéis ver como están dispuestos en el gráfico siguiente:

 

La fotografía se ha hecho con barrera de infrarrojos para poder así parar el momento y congelar la acción al instante. La barrera se ha situado de forma lateral y horizontal (se ve su posición en el dibujo). Para apuntar bien el punto exacto donde debe cortar la barrera hemos usado un pequeño laser (de los que se usan para jugar). De esta forma, colocando un modelo a escala del ave que pretendemos fotografiar hecho en cartón, en el sitio donde deseamos que aparezca en la foto, apuntamos con el pequeño laser que estará sujeto a la célula de la barrera (calibrado con anterioridad para que apunte donde se corta), y así precisamos el corte justo. Luego podemos realizar pruebas cortando con la mano y viendo como se acciona la barrera y dispara la cámara hasta que quede a nuestro gusto.





 

Hay que ir ajustando la posición de los dos flashes que iluminan el fondo para conseguir que el borde del bebedero se disimule lo más posible. Todo depende del ángulo, su potencia y lo cerca o lejos que se pongan del fondo. Probando podréis  ver como cambia notablemente el efecto sobre la línea de fondo del bebedero hasta conseguir que desaparezca casi del todo de la escena. En nuestra foto todavía se aprecía esa tenue separación o línea por debajo del tenebrio que porta el pájaro.

Una vez todo dispuesto a nuestro gusto solo debemos ya realizar varias sesiones, cuantas más mejor, para conseguir la foto o fotos deseadas. Tened en cuenta que para esta foto y algunas más se hicieron cientos de fotos hasta lograr que todo saliera como queríamos. Conseguir que las aves se coloquen donde se quiere es muy complicado y hay que perseverar hasta lograrlo.

A continuación os ponemos los datos básicos del equipo usado y los ajustes necesarios que hicimos:

Cámara Nikon D300s:
         ISO 200
         1/250
         F9
         Tº color 6250
Objetivo AF-S VR Zoom-Nikkor 70-300mm (a 200 mm)
Barrera AMJ (+pequeño laser)
Flashes Metz:
          2 de 50 para las aves y decorado: 1/16 50mm
          2 de 50 para fondo: 1/16 35 mm
          1 de 45 para reflejo fondo: 1/8

Disparadores remotos Pixel Pawn TF362 Nikon

Ajustes de revelado de las fotos:

Se ha realizado con el programa Capture NX2 de nikon.
Solo un ligero enfoque.

Retoques finales:

Se ha utilizado el programa Adobe Photoshop CS4

Hemos ajustado algo la temperatura de color y el contraste pulsando la opción Auto levels.





Foto Raw (.nef ) según sale de la cámara y reducida (con la zona de recorte indicada en rojo)

Después hemos realizado un reencuadre recortando un poco la imagen, como se puede ver al comparar las dos fotos que acompañamos. Y hemos terminado el retoque con unos ajustes básicos  de foco y ruido aplicando el método que recomienda la agencia Getty Images a todos sus fotógrafos:

-En Imagen-Modo-lab color
-Destramar canales A y B: Solapa canales---A – filtro – ruido – destramar(despeckle),    para el B igual.
-Pasar foto a Modo RGB
-Mascara de enfoque para canales Red y Green.
-En pestaña canales – canal R y luego el G.
-Máscara de enfoque para cada uno.

Y de esta forma queda concluida la foto que os mostramos.
Esperamos que os haya interesado y os sirva para vuestros proyectos fotográficos futuros.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

FOTOGRAFIANDO AL MARTÍN PESCADOR CON LUZ ARTIFICIAL

Cuando llega la primavera, el río se llena de actividad. La familia del Martín Pescador comienza a prepararse para el cortejo y la reproducción, lo que dará lugar a que una densidad mayor de estas pequeñas aves se encuentren en una misma zona a la vez. Estás aves son el resto del año muy territoriales y es raro que podamos ver en un mismo tramo de río o recodo de una charca a más de uno compartiendo sitios de pesca o los mismos posaderos. Durante el periodo reproductivo los martines relajan sus costumbres territoriales, y es al final del mismo, durante los últimos días de la primavera y el inicio del verano, cuando podemos ver a pequeños grupitos de estos coloridos pájaros recorrer el río. Padres y jóvenes se persiguen de rama en rama en interminables regateos y reclamos.

En esta época hemos aprovechado para conseguir algunas de la mejores fotos que tenemos en nuestro archivo sobre esta bella ave.






Para comenzar a planear este trabajo fotográfico se debe localizar a nuestro escurridizo pájaro, que suele pasar a toda velocidad por delante de nuestras narices sin que nos demos cuenta, en la mayoría de los casos. Es bueno acostumbrarse a su reclamo cuando vuela bajo sobre el agua marcando su territorio, y ser paciente escondido entre los arbustos de la orilla en espera de verlo pasar o posarse en alguna rama que sobresalga sobre el agua. Para facilitar su visión es buena idea colocar algunas ramas erguidas en los recodos más tranquilos del rio o la charca en espera de que el ave, si puebla esa zona del rio, se acerque para posarse y descubrir así su presencia.

Si hemos localizado al ave, lo siguiente será disponer todo el escenario para poderlo fotografiar con comodidad, teniendo la precaución de no molestarlo en exceso.

En nuestro caso, hemos decidido situar la escena en un recodo oculto de un rio con un caudal de agua muy escaso. Esto nos asegura que el pájaro acuda a los pocos puntos con agua que aún mantienen algunos peces de pequeño tamaño. Una vez decidida la ubicación, se debe colocar el equipo según se puede ver en las fotografías siguientes:








El fondo artificial nos libera de los fondos sombríos o demasiado abigarrados, pudiendo cambiarlo para cada sesión y así conseguir variedad en cada foto.

Para la fotografía de este pájaro fluvial hemos prescindido, en este caso, de la luz natural, ajustando los controles de la cámara para trabajar con flash; tanto se puede hacer en manual como con las opciones semiautomáticas, según cada cual se encuentre más cómodo.

Esperamos que la instalación os sirva de ayuda o inspiración para vuestros proyectos fotográficos.