martes, 11 de febrero de 2014

CAPUCHINOS EN ALTA VELOCIDAD CON LAS ALAS ABIERTAS

Este invierno hemos estado trabajando con un grupo de herrerillos capuchinos que visita de forma periódica nuestro comedero situado en el interior de un pinar bastante remoto e inaccesible. El grupo ha tomado mucha confianza al comedero y lo visita en buen número desde primera hora de la mañana dando muchas oportunidades de trabajar con el con la técnica de alta velocidad.

Para comenzar, durante un mes hemos estudiado los movimientos del grupo, su comportamiento respecto al comedero, sus idas y venidas y sobre todo probado tipos de posaderos para conseguir imágenes interesantes de esta pequeña maravilla alada.

La instalación que ahora describimos se ha pensado para fotografiar a los capuchinos con las alas abiertas casi de frente. No es exactamente de frente, si no ligeramente lateral, pero nos ha gustado estéticamente la pose y el encuadre resultante. Hemos elegido un pequeño tronco hueco de alcornoque para hacer el comedero y escenario fotográfico que hemos decorado con musgos y algunas plantas, de hoja pequeña y de unos tonos verde claro que combinan bien con la idea que teníamos preconcebida.

El comedero se ceba a diario con manteca y cacahuetes que gustan mucho a estas aves, sobre todo los días previos a las sesiones fotográficas.



La sesión fotográfica se inicia antes de amanecer, colocando todo el material casi a oscuras y empezando a encuadrar y enfocar con las primeras luces. Se ha utilizado un modelo en cartulina de una ave hipotética con las alas abiertas de una escala similar a un capuchino para poder encuadrar de forma bastante justa y enfocar a la perfección con el autofoco de la cámara. Después se ha dispuesto todo como se puede ver en la imagen en blanco y negro.



La barrera situada apuntado hacia arriba, entre el posadero intermedio y el modelo del ave. En esta sesión queríamos potenciar una sombra frontal y un tono más calido de fondo por lo que hemos usado el flash de menor potencia (de los tres que usamos para el ave normalmente), el metz 48, para iluminar de frente lateral y un poco más alejado que le resto. Para dar el tono calido de fondo, hemos dispuesto el metz 58 con un filtro naranja muy suave. Desde arriba el flash metz 50 perfila al ave y la da volumen y equilibra las luces haciendo la suma más natural.

El fondo es una sábana de color blanco pintado con dos colores en spray, verde y amarillo claros. Una capa muy suave que luego intensifica la luz del flash, en este caso el metz 44 situado desde abajo y de frente.


Poco a poco, los capuchinos han ido entrando y dándonos muchas imágenes para hacer una buena selección de fotos.

Aquí podéis ver algunas: Pulsa en << Los capuchinos de invierno >>

Esperamos que este breve artículo os sirva de ayuda.

Muchas gracias por vuestros comentarios.

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