domingo, 12 de febrero de 2012

Pequeños escenarios para fotografía de aves en alta velocidad (2º parte)

Esta vez hemos adaptado los pequeños escenarios que os presentamos en una entrada anterior: Pequeños escenarios para fotografía de aves en alta velocidad (1º parte) para intentar que las aves volaran a un posadero más alto y la fotografía quedará más elegante y estética.

Aquí podéis ver una muestra:





La mejora más apreciable en el pequeño escenario respecto al diseño anterior ha sido colocar un soporte al final del mismo donde situar un posadero un poco más alto, en este caso una piña, como se puede ver en las fotos:





Este posadero más alto obliga a las pequeñas aves a elevarse un poco y a abrir más las alas cuando llegan al final del escenario, justo antes de posarse para comer el cebo (se ve la manteca de color blanco en las fotos). Esto les da una pose muy estética justo cuando cortan las barrera que dispara la cámara de fotos.



Esperamos que os haya sido de vuestro interés.

Gracias por vuestros comentarios amigos.

Hasta la próxima.

Rastros en la nieve

Cuando la nieve hace su presencia es un buen momento para salir al campo y rastrear las huellas que los habitantes del bosque nos dejan. Siempre nos sorprenderemos al descubrir la presencia de especies que ni siquiera pensábamos que existían en nuestro bosque habitual, o al observar por primera vez el rastro de animales raros en bosques más reconditos y agrestes.

Si nos desplazamos a los bosques y montes del parque natural de Fuentes Carrionas, en estas fechas serán una gran tundra nevada llena de mucha fauna, desde lobos a ciervos, gatos monteses, zorros, corzos, etc. Un sin fin de mamíferos y muchas especies de aves habitan estas enormes montañas sembradas de robledales, hayedos y pinares.

Allí hemos recorrido, con la nieve aún helada a los pies de estos robles centenarios, paisajes como los de la foto:

El bosque es como todos los inviernos testigo de la lucha por sobrevivir. Allí en la nieve hemos podido leer lo que nosotros interpretamos como la persecución del cazador y su presa. En la nieve distinguimos decenas de rastros de ciervos acompañadas por huellas claras y contundentes de su depredador natural, el lobo.

En las siguientes imágenes podéis ver las huellas de los cérvidos y del depredador. Hemos marcado con círculos rojos las del lobo, que parece ir trotando o corriendo, junto a las de un grupo de ciervos:



En esta imagen hemos marcado con círculos rojos el rastro de un ciervo y la dirección de su carrera. Al lado se ven las del lobo:

Aquí os mostramos, una huella de ciervo y las del lobo más de cerca para que se vean con más detalle:







Queremos creer que estamos viendo registrado en la nieve del robledal la persecución de un grupito de ciervos por un lobo. Es, por supuesto, nuestra opinión. Y es lo que nosotros pensamos que pasó.

Muchas más huellas de otros animales nos indican la variedad de estos bosques. Rastros de liebres o de ardillas, como las de las fotos siguientes, donde se pueden ver las huellas de los largos pies posteriores de una ardilla, y a continuación las huellas de las cuatros patas.





Como curiosidad, también los grandes buitres pueden dejar su rastro por la nieve. Aquí os mostramos la huella de una garra donde se ve claramente la impresión de las rugosidades de la cara inferior del pie, y a continuación el rastro en la nieve mientras el buitre se desplazaba con los saltos que le son característicos.




Esperamos que os haya parecido interesante amigos.

Hasta la próxima.